
DOLOR
Caen
con lentitud las últimas gotas de lluvia.
Y
envuelto por un blanco sudario de niebla.
Tu
figura me despierta de mi ilusión de cordura.
Creo
que te podría amar el resto de la eternidad.
Puedo
acariciar tu piel tan pálida como la melancolía.
Y
besarte hasta que mis labios muestren sangre.
A lo
lejos se escucha el lamento de un ave que llora su propia desgracia.
Contemplarte
a ti es la mía.
Trataría
de unirme a ti por el resto de la eternidad.
Hasta
que mis orbitas sean devoradas por gusanos.
La
tormenta se ha detenido pero aun así la tristeza prevalece.
Tú
eres la causa de mi pesar.
Tu
ausencia y tu presencia.
Tu
destino tan ligado a mi perdida.
Me
podría entrelazar contigo en este momento.
Y
pudrirme contigo, retornar ambos a nuestro origen.
Puedo
ver el abatimiento en tus ojos vacíos.
Y
quizás tu cuerpo este mas ansioso que nunca.
Podría
acariciarte hasta que despiertes de tu sueño.
O de
tu pesadilla.
Podría
contemplarte hasta que el sol muera de nuevo.
Hasta
que tu blanco pecho se torne gris como tus mejillas.
Que
los coágulos de tus manos se tornen alimento para las moscas.
Y tu
aliento corte el vuelo de las aves negras.
Unido
a tu cuerpo enhiesto quizás vuelvas.
O
quizás simplemente vuelva tu recuerdo.
Para
envolverme nuevamente.
Y me
hará arder por dentro.
Sadogoat
khataris@hotmail.com